Desde hace casi dos décadas he estado al frente de la comunicación del Parque Industrial y de Servicios del PISA. La revista El Parque, editada de manera ininterrumpida mes a mes durante ese tiempo ha sido el canal de información mediante el que se han logrado éxitos para el PISA (una linea de autobús que pasara por el Parque, mejorar la limpieza, mejorar la imagen, crear la marca PISA...).
A través de este blog pretendo informar a los empresarios, empresarias y trabajadores del PISA de lo que acontece en su entorno laboral más cercano. A fin de cuentas el PISA es para muchos el lugar donde pasan gran parte de su vida y, por eso, es mucho más que un lugar al que se acude a realizar un trabajo... es en cierta forma un segundo hogar. El sentimiento de pertenencia y de orgullo por estar en el PISA es lo que ha mantenido en la cresta de la ola a este Parque Industrial y de Servicios que sigue siendo puntero pese a los complicados tiempos que no toca vivir.
Estamos en tiempos complicados. Es cierto. Pero es precisamente en estas circunstancias en las que se separa empresarialmente el grano de la paja. Por eso ahora más que nunca es importante no dar un paso atrás y mantener la esencia del PISA.
La crisis es para muchas personas la excusa perfecta. El recorte de servicios y de garantías parece haberse convertido en el paradigma a seguir por los incapaces. Es más fácil decir: "Son los tiempos que nos toca vivir y no queda más remedio que recortar", que apostar por nuevas ideas capaces de sacar adelante con un nuevo impulso no ya los recursos actuales, sino incluso otros nuevos. Mientras todos lloraban por la crisis y se lamentaban por el futuro que les aguardaba, el verdadero empresario supo ver que era el momento de vender pañuelos. Esa me parece la mejor metáfora posible contra el inmovilismo. La crisis paraliza a las mentes torpes y la corriente se lleva por delante su ineptitud y, de paso, su empresa o su trabajo. Por contra, la actitud debe ser la de reafirmar las velas y tratar de ponerlas a trabajar a favor del nuevo viento que sopla... Sólo el que sabe adonde va logra llegar a puerto. El PISA siempre ha sabido, hasta ahora, colocar bien las velas de su barco soplase el viento que soplase. Esta vez no va a ser menos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario